¿Cómo te llamas? ¿De dónde procedes?
Joshua Escobar Rengifo. Soy de Colombia, de una ciudad llena de alegría, de música, principalmente de salsa y de gente maravillosa, dicen que es la sucursal del ciento y se llama Cali.

¿Cómo te definirías?
Esa pregunta quizás aún no se responde, quizás existan ideas, que se encierran en un común de respuestas para estos interrogantes. Por ahora la mejor forma de responder es: Un caminante en busca de historias para contar una versión de la realidad.

¿Qué estas estudiando o qué has estudiado en la USAL? ¿Por qué elegiste tus estudios?
Adelanté los estudios en MUCAII, Master en Comunicación Audiovisual.
Quería conocer y/o comprobar la universalidad de las historias. La forma en que se contaban los mismos temas en otras atmósferas, conocer la forma en que se ve, se piensa y se analiza, la comunicación, el cine, el audiovisual.

¿Por qué decidiste estudiar en la Universidad de Salamanca?
En un inicio me interesó la forma en que estaba estructurado el plan de estudios del Máster. Conocía acerca de la internacionalización de la universidad, un ítem fundamental en la búsqueda de historias para contar.
Poco conocía de la ciudad, pero fue una gran sorpresa, tiene una magia con tintes propios en cada esquina, en cada calle.

¿Qué destacarías de tu experiencia personal en la USAL?
Mientras leía esta pregunta, el gesto inmediato fue una sonrisa, con un poco de picardía. Es una gran experiencia, conocí gente increíble, interesante, todos con una forma tan propia de ver el mundo, personas con todo tipos de miradas. La ciudad y quizás la universidad, no tiene muy buena fama, respecto a la amabilidad, algo que desde mi experiencia es totalmente falso.

¿Qué crees que te ha aportado esta universidad en tu carrera profesional?
De la forma propia de un claustro educativo, ampliación de conocimiento, networking y mayor apetito por la academia.

¿Tienes pensado realizar más estudios en la USAL?
En principio no, pero no lo descarto. La razón se centra en buscar y continuar una formación más puntual en la forma de hacer cine y seguir con exploración de lo que llamaba universalidad de historias, verlas desde otras latitudes.

¿Qué te parece la ciudad?
Increíble, sus calles, todo lo que encierran su gente maravillosa. Muy gris y “blue” cuando debe serlo, muy alegre en los momentos apropiados, muy humana en el diario.

Si quieres, cuéntanos alguna anécdota de tu etapa en la Universidad.
Anécdotas, un montón. Pero quiero señalar una en especial y quizás la mejor. Durante el tiempo que adelantaba los estudios, conocí un grupo de amigos que se dedicaban a hacer cine, audiovisual, spots, entre otros, tuvimos muy buena sintonía. Con el apoyo de una de las clases de la USAL (prácticas) pude ser parte del equipo de trabajo de Jabuba Films, su empresa, una productora con sede en la ciudad y que se encargo de hacer la producción para tres grandes proyectos que se realizron en Salamanca – Magi, una serie para Amazon Primme Video, Ein sommer Salamanca, largometraje alemán y Mientras dure la Guerra, película de un gran director Español, Alejandro Amenabar.
En Todos los proyectos fui parte del departamento de dirección, el área que más me gusta y donde me siento mejor en la realización. Creo que ese tipo de oportunidades y anécdotas, muy pocas ciudades pueden ofrecer y Salamanca lo hizo de una manera única.