¿Conocen la vida, obra y milagros de este catedrático de prima de matemáticas de la Universidad de Salamanca que además de matemático fue también  astrólogo, adivinador, alquimista, escritor, poeta, dramaturgo, traductor, médico, curandero, bailarín, sacristán, fraile, aventurero, cortesano, soldado, desertor, truhan y señor, pillo y soñador…, contable y administrador?

Nació  en Salamanca de madre pañera y padre librero, ambos arruinados por la crisis que produjo la guerra de la Sucesión española -1.701/1.733-. Y vino a ver este mundo en el Barrio de los Libreros. Fue bautizado  un 18 de Junio de 1694 en la parroquia de San Isidoro.  Murió un 19 de junio de 1770 en el Palacio Monterrey de Salamanca. Está sepultado en el Convento de los Padres Capuchinos. Es decir, vivió intensamente 76 años aunque él, siempre se quitaba años para parecer más joven.

Según se define el propio D. Diego en su autobiografía,  nació para ser rubio, con ojos azules, alto y bien parecido, con más catadura de alemán que de castellano o extremeño. Se definía como desenvuelto, sociable y asequible.

Aunque su padre quiso inclinarlo hacia la Iglesia Católica, gozó  libre y feliz con vitalidad desbordante. Se reconoció muy afortunado al contar  como maestro a D. Juan González de Dios, quien después sería catedrático de Humanidades de la Universidad de Salamanca. Con D. Juan, aprendió sus primeros latines y muchas cosas más, pasando a estudiar en las Escuelas Menores.

A los 14 años gana una beca de retórica para estudiar en el famoso Colegio Trilingüe en el que se enseñaba griego y hebreo además de latín, teniendo acceso a las traducciones de los clásicos. Cuatro años de aprendizaje, pero también de gamberrismo, hurtos, peleas y otras bravuconadas.

En la trastienda de la librería de su padre, el niño Diego sería un devorador de libros y así, con corta edad,  leyó el Astrolabium del Padre Cristóforo Clavius, que le haría soñar con la Astrología. Igualmente, al leer otro libro sobre la Esfera  le inclinaría por las matemáticas, ciencia olvidada en aquellos tiempos.

A los 19 años –año 1713- corrió su primera gran aventura escapando a Portugal, quizás huyendo de alguna de sus muchas travesuras.  En Coímbra se hizo pasar por médico, actuando como bailarín, guitarrista, titiritero y soldado.

Al volver a Salamanca enrolado en una cuadrilla de toreros y deseando dar clases en la Universidad, sufre prisión por inmiscuirse en una pelea entre frailes dominicos y jesuitas. Eran  batallas para  ganar la alternancia en las cátedras de la Universidad. Al salir de prisión prueba entrar en la milicia pero comprueba que recibir órdenes sin razones no es lo suyo y huye de nuevo a Portugal.

En 1718 publica su primer Almanaque: “Ramillete de los Astros”. Adivinar el futuro siempre le resultó muy positivo, tanto en lo personal como en lo económico. Esta disciplina le hizo muy famoso,  tanto en el mundo universitario como en  la Corte, reportándole buenos ingresos.  Entre sus predicciones más famosas destacarían la de la muerte prematura del joven Rey Luis I –año 1724-, el motín de Esquilache –año 1766, se ruega leer a Buero Vallejo en su obra un Soñador para un pueblo de 1958-, o la Revolución Francesa con un poema del que se extrae la fecha exacta de 1790. Firma sus Almanaques anuales como el Gran Piscator de Salamanca.

villarroel

En ese mismo año logra ocupar una vacante provisional en la Universidad de Salamanca como sustituto de la Cátedra de Astrología y Matemática, pero como la dotación económica es paupérrima, decide buscar fortuna en la Corte –años 1720/1726-. La Condesa de Arcos, que lo había conocido en Salamanca, favorece su entrada en la Alta Sociedad madrileña. En el Hospital General inicia sus estudios de medicina y la práctica con éxito. En este tiempo y lugar asiste con frecuencia a tertulias y conferencias en las que se debaten las novedades científicas y filosóficas.

Nuevas obras brotan entre su rápido puño y así se despacha a gusto escribiendo Visiones y Visitas de Torres con D. Francisco de Quevedo por la Corte-D. Diego fue un acérrimo admirador de Quevedo- y la Barca de Aqueronte. Finaliza en ese tiempo también “Vida Natural y Católica” en la que intenta armonizar cuerpo y alma, ciencia y fe. También se introduce en lo que ahora llamaríamos ciencias sociales escribiendo Los desahuciados del mundo y de la gloria. Quiere arreglar el mundo, su mundo.

El cansancio se apodera de D. Diego, se siente sin fuerzas para luchar contra tanto molino de viento y órdenes religiosas, no pudiendo esquivar los golpes de otros profesores y estudiantes de los Colegios Mayores afines a los poderosos.

Torres Villarroel es denunciado por haber participado en una pelea junto a su amigo Juan de Salazar y un clérigo resulta herido. Es expulsado a Portugal sin juicio ni posible defensa (1732 a 1734). Allí escribe “Vida” en la que proclama su inocencia. Algunas de sus obras son censuradas por el Santo Oficio.

En Portugal, además de hacer el Camino de Santiago, escribe poesías, teatro y hagiografías –vidas de los santos-

Al regresar del tercer exilio, en 1745 es ordenado sacerdote y pide la jubilación pero el claustro de la Universidad se lo niega (1750). Deseaba dedicar todo su tiempo a crear una Academia abierta al público para enseñar matemáticas aplicadas a los oficios, como ya se estaba haciendo en otros lugares.

Siendo reconocido por muchos salmantinos como un hombre sin par por su activa vida, obras y enseñanzas, aportan fondos para publicar en 1752 sus Obras completas.

Debido a sus buenas relaciones con la Duquesa de Alba, vivió sus últimos años en el Palacio de Monterrey actuando como administrador del mismo, además de ayudar desinteresadamente en el Hospital Señora del Amparo. En 1767 muere su querido sobrino Isidoro que le había sucedido en la Cátedra de Matemáticas y de este golpe nunca se recuperó. Se encontró con  la muerte un 19 de Junio de 1770.

D. Diego de Torres Villarroel se merece un reconocimiento general por su propia vida, por sus enseñanzas y por sus escritos, nada se le escapa: Autobiografía, prosa, poesía, teatro, almanaques, tratados, divulgación, sátiras, hagiografías, zarzuelas, entremeses, sainetes, en fin, un hombre completo, un hombre para la “modernidad”.

Bibliografía:

Vida y obra de D. Diego Torres Villarroel, edición anotada de D. Manuel Mª Pérez López: Bibliotheca Torres, editado por Edifsa.
Pronóstico y predicciones de Diego de Torres Villaroel
Biografía Diego de Torres Villarroel
 Los albores de la autobiografía moderna: el “Correo del otro mundo” 
Wikipedia: Diego de Torres Villaroel
Libro ilustrado  publicado por el Instituto Torres Villarroel como homenaje a D. Diego Torres Villarroel  por el 300 aniversario de su nacimiento con prólogo de Torrente Ballester.
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