Es una cara conocida en la mayoría de los hogares españoles. Quien no ve Saber y Ganar, ve Pasapalabra o vio en su día el Gran Quiz… Que sea en distintas cadenas da igual, el caso es que Jero concurse y gane. Y que demuestre la gran cultura que tiene, todos sus conocimientos, y que hasta sin conocerlo de nada, los salmantinos se sientan orgullosos y puedan presumir de tener en su tierra a una persona como Jero. Licenciado en ciencias de la Educación, este salmantino decidió darle otro enfoque a su carrera cursando un máster en protocolo. Todo el que habla de Jero lo hace con buenas palabras, así que entendemos que la impresión que nos causa a los telespectadores –de risueño, de buena persona, de amable- también se cumple con quienes trata en su día a día: en este caso, las apariencias no engañan. Acaba de finalizar su andadura de 121 programas en el concurso estrella de las tardes de Telecinco y hemos querido conocerlo un poco más y que podáis conocerlo vosotros también.

Siendo licenciado en Ciencias de la Educación, ¿qué te llevó a estudiar un máster en Protocolo?

Sobre todo por interés profesional. Toda mi trayectoria laboral en la Universidad de Salamanca ha estado vinculada al protocolo universitario y la organización de actos académicos.

Sabemos que desde 1993 trabajas en el Gabinete de Protocolo y Comunicación de nuestra universidad y que eres su jefe de protocolo desde 2005. Con tantos años en el mismo organismo, ¿ha sido este tu único trabajo o tuviste alguno más?

En 1992 aprobé las oposiciones de auxiliar administrativo en la Universidad de Valladolid y, tras mi traslado a Salamanca, siempre he desempeñado mi trabajo en el Rectorado de la Universidad.

Para quienes puedan estar interesados, ¿existe algún manual “universal” con todos los conceptos del mundo del protocolo?

La bibliografía sobre la cuestión es muy extensa. Existen además muchas perspectivas: protocolo oficial, relaciones institucionales, etiqueta, etc. Existen excelentes manuales sobre estas cuestiones.

Como jefe de protocolo, ¿cuál es tu tarea diaria?

Es un trabajo muy interesante. Me gusta, sobre todo, la posibilidad de tomar contacto con todos los sectores de la comunidad universitaria (estudiantes, PDI y PAS) y con las personalidades e instituciones con las que la Universidad de Salamanca tiene relación.

En el día a día se une la organización de eventos, atención a visitas, resolución de consultas, principalmente.

Muchos asocian el protocolo con seriedad, ¿es cierto? ¿Predomina la seriedad en tu trabajo?

La seriedad es importante, en el sentido de buscar un trabajo riguroso que, al mismo tiempo, tenga la flexibilidad suficiente para que todos quienes acuden a la Sección de Protocolo de la Secretaría General se sientan bien atendidos, adaptando los recursos a las necesidades de cada momento.

¿Saltarse el protocolo de vez en cuando también es bueno o siempre lleva al caos y a la desorganización?  

En un protocolo flexible, como el que antes aludía, cabe perfectamente la espontaneidad y cercanía de sus protagonistas. Sin embargo es fundamental un trabajo previo, invisible, que permita que todo funcione de manera óptima.

Se acerca el VIII Centenario de la Universidad de Salamanca y suponemos que serán muchos los actos previstos. ¿Supone un reto personal enfrentarse a esta celebración?

El VIII Centenario es, sin duda, un reto para la institución que debe proyectarla hacia el futuro. Con esa esperanza será una grata experiencia vivir esos años.

Además, desde 2005 hasta hace pocos años asumiste la Secretaría de la Asociación para el Estudio y la Investigación del Protocolo Universitario. ¿Qué objetivos tiene la Asociación?

Sobre todo contribuir al conocimiento de las ceremonias en la Universidad y su rico patrimonio cultural y, además, ser un instrumento para el perfeccionamiento y formación de los profesionales que nos dedicamos a esta faceta.

¿Desconectas al llegar a casa o llevas el protocolo en las venas y se cede la derecha en las cenas de navidad en tu casa?

En familia las normas y las relaciones que se establecen son muy distintas a las del protocolo institucional. Eso sí, la cordialidad y que todas las personas se encuentren como en casa es un objetivo que siempre se intenta conseguir.

Eres conocido en los hogares por participar en distintos concursos televisivos -Gran Quiz, Saber y Ganar, Pasapalabra…- que son producciones que se graban y luego se emiten. ¿Cómo has compaginado las grabaciones de los programas con tu trabajo en la Universidad? ¿Se hacen pesadas?

A veces con dificultad. En las últimas ocasiones he tenido la suerte que, en gran parte, coincidieron con mis vacaciones de verano o he podido grabar en días libres de trabajo. En otras ocasiones he debido pedir permisos sin sueldo y siempre he contado con el apoyo de mis compañeros.

En cuanto a la segunda pregunta, el esfuerzo físico y mental es a veces muy exigente, con grabaciones de seis horas seguidas, si no hay ninguna incidencia, durante varios días y al cabo del tiempo, el desgaste es importante.

¿Empezaste a participar en este tipo de concursos por iniciativa propia o hubo alguien que te incitó a ello? ¿Es difícil llegar a obtener algún tipo de premio, no ser descalificado?

Siempre me han interesado los concursos culturales. Mi primera participación prolongada fue en 2008 en el concurso Gran Quiz de la cadena de televisión Cuatro. Pidieron una sala para hacer un cásting y de allí fui a los programas de la final emitidos durante tres meses. Luego vinieron otras oportunidades como Saber y Ganar y últimamente Pasapalabra.

Suponemos que ahora te pararán por la calle… ¿qué tal lo llevas? ¿Preferías pasar inadvertido?

Después de haber estado en antena tanto tiempo las cosas volverán a la normalidad en un tiempo. En general es muy grato recibir el cariño de la gente. Concursos culturales como Saber y Ganar y Pasapalabra son muy importantes para muchas personas y es un orgullo para mí formar parte de ello.

¿Veremos a Jero en algún otro concurso televisivo?

¡Quién sabe! Es una opción que puede presentarse en cualquier momento.

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