Conocemos a Alejandra Mosteiro Cadaval, la estudiante de la Universidad de Salamanca que ha sido premiada en el congreso internacional LIMSC por sus investigaciones del sistema auditivo.

¿Por qué elegiste tus estudios?
Para mí la medicina es una intersección entre la ciencia y el servicio a la sociedad. Fue la figura de Cajal quien despertó mi interés en el sistema nervioso, su funcionamiento y el abordaje de sus enfermedades. Ahora, tras casi seis años, me reafirmo en que fue la elección adecuada.

¿Por qué decidiste estudiar en la Universidad de Salamanca?
Salamanca ofrece el poso que solo tiene una institución con siglos de historia. Emana cultura y conocimiento. Una universidad con un método de enseñanza tradicional y muy teórico, que aporta los pilares fundamentales sobre los que a posteriori desarrollar la práctica profesional. Es además una ciudad que se debe a su universidad y hace alarde de ella. El ambiente es único.

¿Cómo ha sido la experiencia de participar en el Congreso Internacional de Estudiantes de (Bio)Medicina (LIMSC 2019)?
El congreso de Leiden ha superado mis expectativas ampliamente. He escuchado y aprendido de grandes médicos; pero, y quizá más relevante, también de otros estudiantes, cuyo afán de conocimiento y motivación me resultó muy inspirador. He disfrutado de la medicina y de la cultura holandesa rodeada de compañeros procedentes de múltiples rincones del mundo. La ciencia no tiene fronteras.

 ¿Qué fue lo que te motivó a presentarte al congreso?
Divulgar los resultados de una investigación es una labor inherente a la misma. El LIMSC me pareció una buena plataforma, al estar dirigido a estudiantes. Pero, sin duda, mi mayor motivación era hacer mi pequeña contribución en publicitar la Universidad de Salamanca, el Instituto de Neurociencias de CyL y lo que aquí se hace en el campo de la investigación biomédica.

¿Qué pensaste cuando te otorgaron el premio?
Fue toda una sorpresa, por supuesto. El campo de la neurohistología aporta imágenes muy bellas y gracias a mi tutor, el Dr Enrique Saldaña, logramos elaborar a partir de nuestros resultados una historia atractiva a la par que sencilla. Captar la atención de la audiencia es el primer paso, pero conseguir que te acompañen y comprendan el mensaje científico es el reto principal. Lo más significativo no fue la mención, sino la curiosidad y el interés que despertó el trabajo y que me transmitieron luego los oyentes.

¿En que consiste tu investigación?
En el laboratorio estudiamos las conexiones nerviosas en las primeras etapas de la vía auditiva. ¿Cómo se las ingenia el cerebro para comprender los aspectos temporal y espacial del sonido? En concreto hablé de las “neuronas en pulpo” (cuya forma peculiar les da nombre) que están involucradas en procesar la parte temporal de los sonidos que percibimos. Su papel podría ser marcar el comienzo del estímulo o el comienzo de cada ciclo del sonido (importante para comprender, por ejemplo, el habla). Nosotros conseguimos marcar estas neuronas en el cerebro de la rata y describir de forma detallada por dónde discurren sus axones y a dónde llevan esta información.

¿Qué destacarías de tu experiencia en la USAL?
Han sido seis años largos, duros y maravillosos. He tenido profesores de los que aprender ha sido un regalo y otros de gran valor humano. La figura del alumno interno (que la facultad ha logrado mantener a pesar de los años) me ha permitido disfrutar de la Neurocirugía y embeberme en el ambiente del servicio hospitalario. El Dr Saldaña me abrió las puertas del laboratorio y me ha hecho comprender y ensalzar la importancia de la investigación en ciencias básicas, lo cual ha enriquecido mi formación. Por supuesto que hay un frente amplio para la mejora en la universidad y en el grado en medicina en particular. Pero debemos poner en valor lo que ya tenemos que, me consta, es de calidad excepcional.

¿Qué crees que te ha aportado esta universidad en tu carrera profesional?
Las oportunidades deben buscarse y, una vez obtenidas, potenciarlas al máximo. En medicina, la Usal cuenta con profesores dispuestos a formar y apoyar al estudiante; que comparten su tiempo y conocimientos para promover las nuevas generaciones. Entre mis compañeros hay personas que bien por sus valores personales, bien por sus capacidades o aptitudes, han ejercido una influencia muy positiva en mí: instándome a superarme cada día, apoyándome y aprendiendo de forma colaborativa. Estudiantes y profesores, profesores y estudiantes, he ahí el fundamento de la Universidad.

¿Tienes pensado realizar más estudios en la USAL?
El Complejo Hospitalario Universitario de Salamanca y los programas de doctorado de la Usal están entre mis opciones de formación para el futuro.