Conocemos a Ana Pascual que ha recibido una de las becas de Psiquiatría y Psicología Clínica del Niño y el Adolescente para estudiar en el extranjero.

¿Por qué elegiste tus estudios?

Siempre me he considerado una persona muy curiosa, con interés por las personas y por brindar ayuda. Fue en el instituto cuando comencé a tener en mente realizar estudios relacionados con algo sanitario, y cursando una asignatura de Psicología me picó la curiosidad por el funcionamiento de la mente humana y cómo ayudar a las personas con su malestar, sus dificultades, etc.

¿Por qué decidiste estudiar en la Universidad de Salamanca?
Nací en Salamanca y allí he vivido hasta que me saqué el PIR meses después de finalizar mis estudios de Grado en la USAL. Salamanca siempre ha sido y será mi tierra, y es una ciudad que destaca por su ambiente e historia universitaria, lo que la convertía en la candidata ideal para continuar mis estudios.

¿Qué destacarías de tu experiencia en la USAL?
El prestigio de la universidad y el entorno joven de la ciudad, que se asocia al gran número de estudiantes, hacen a la ciudad un gran lugar en que ser estudiante universitario. A nivel personal, la experiencia que mis años como estudiante universitaria me han dado han sido los compañeros (y amigos con quiénes aún comparto café e historias), los profesores que me marcaron, los conocimientos, actitudes y habilidades conseguidas, y en definitiva, el paso de la adolescencia a la vida adulta en un entorno no exento de esfuerzo y dificultades pero también de muchas satisfacciones.

¿Qué crees que te ha aportado esta universidad en tu carrera profesional?
Mi experiencia en la USAL me hizo darme cuenta de mi interés por compaginar la actividad clínica, docente e investigadora, a pesar del esfuerzo que requiere. Mi estancia en la universidad contribuyó a estimular mis intereses y el personal me motivó a continuar por el camino que he ido tomando.

¿Tienes pensado realizar más estudios en la USAL?
En la actualidad me encuentro en la última etapa de mis estudios de Doctorado en Psicología en la USAL, que he simultaneado con mi formación como Psicóloga Especialista en Psicología Clínica en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

¿Qué ha significado para ti recibir una de las Becas de Formación Avanzada en Psiquiatría y Psicología del Niño y el Adolescente?
Desde el inicio de mi periodo como residente PIR comencé a plantearme optar por esta beca, dado mi interés por la población joven. La atención a la infancia y la adolescencia supone una oportunidad para intervenir de forma temprana en salud mental, y la formación en centros de prestigio internacional en el ámbito me parecía una gran oportunidad. Además, me permitirá continuar desarrollando mis intereses clínico-investigadores simultáneamente en los próximos años.

¿Cómo valoras la iniciativa de otorgar este tipo de becas?
Dado que en el momento actual no existe la especialidad en Infanto-Juvenil, ni en Psicología Clínica ni en Psiquiatría, la formación en este área depende de que el residente escoja en sus rotaciones libres dispositivos relacionados con la atención a la infancia y la adolescencia, así como la elección de cursos de formación en este sentido. La oportunidad que brinda la Fundación Alicia Koplowitz de formarse durante dos años en el extranjero en centros de prestigio que sí disponen de un programa de especialización en este ámbito facilita que los que las recibimos podamos contribuir a importar conocimientos del extranjero con un respaldo de cierta solidez, al recibir la beca para dos años y disponer de un convenio de retorno a la vuelta a España, que implica la oportunidad de vincularse a un servicio del territorio nacional por un periodo de un año.

¿Dónde vas a cursar la beca y por qué?
Realizaré mi formación en el Imperial College de Londres. Escogí este centro como primera preferencia al solicitar la beca por su organización, ya que dispone de un programa estructurado en 50% actividad clínica y 50% investigación, así como un día destinado a la formación.

¡Muchas gracias!