Conocemos a Luis Conde García, el estudiante de la Universidad de Salamanca que está cursando su tercera titulación.

Sabemos que vas por tu tercera carrera en la USAL pero, ¿Por qué elegiste tu primera carrera?
Cuando terminé COU me recomendaron en el instituto estudiar Química o Exactas, pero ninguna de las dos me gustaba y de decanté por farmacia y hoy en mi familia todos somos farmacéuticos.

¿Por qué decidiste estudiar en la Universidad de Salamanca?
Por proximidad y por su prestigio. Nací en un pueblo de Avila, Medinilla, que dista de Salamanca 65 km. Estudié bachillerato en Béjar y farmacia en Salamanca. Tenía una enorme ilusión de estudiar en la Universidad de Salamanca. Los comienzos fueron duros pero se fueron superando con trabajo e ilusión, y muchas horas de clase y estudio, pero combinadas con el deporte y las fiestas. Durante varios años jugué en el equipo de fútbol de la facultad de farmacia, y en el último año jugamos contra un combinado de profesores de la facultad. Les dije que iba a marcar un gol por cada curso, y a algunos aún no se les han olvidado mis cinco goles.

¿Por qué decidiste volver a estudiar?
La verdad es que nunca dejé de estudiar. Cuando terminé la carrera me fui de farmacéutico a Fresno Alhándiga, a 30 Km de Salamanca. Comencé y terminé la tesina en la facultad. Posteriormente la Junta de Castilla y León me concedió una beca de investigación para un trabajo, que una vez finalizado fue publicado en revistas internacionales. Asistí y terminé todos los cursos de doctorado y conseguí la Suficiencia investigadora. Después realicé durante dos años unos cursos de graduación en la Universidad de Alcalá de Henares. Tengo también el Título de Diplomado en Salud Pública, concedido por la Escuela Nacional de Sanidad de Madrid. He sido inspector de Sanidad durante casi 20 años.

En el año 2000, la Junta de Extremadura convocó un concurso de aperturas de Oficinas de Farmacia, y conseguí una, siendo el número 1 en dicho concurso, lo que me permitió elegir en primer lugar donde quise abrir dicha farmacia, y decidí hacerlo en Cáceres capital. Para ello, tuve que renunciar a la plaza de Inspector de Sanidad, e irme a conquistar tierra de conquistadores.

Me costaba estar alejado de Salamanca, por eso, cuando mi hija iba a comenzar sus estudios universitarios en la facultad de Farmacia, me entró el gusanillo y me matriculé en Derecho en Salamanca, carrera que terminé 5 años después. Posteriormente realicé el Master de Práctica Jurídica en la Facultad, para posteriormente colegiarme como Abogado en Salamanca.

De nuevo en 2018, coincidiendo con el octavo centenario de nuestra Universidad, me hice socio de ALUMNI, y en septiembre decidí matricularme en mi tercera carrera universitaria y lo hice en Historia del Arte, y de verdad que está mereciendo la pena.

¿Qué destacarías de tu experiencia en la USAL?
Por encima de todo el factor humano. El ambiente universitario, el contacto con personas jóvenes, que te transmiten ilusión, -cosa que yo nunca he perdido-, y conocer a los “primeros espadas” del mundo universitario, es todo un lujo que te enriquece personalmente. El aprender cosas nuevas, el rodearte de profesores y amigos de la comunidad universitaria. He procurado abarcar todo el espectro, con FARMACIA como carrera de ciencias, con la física y la química, la biología, la botánica y la micología, el medicamento, la alimentación, la toxicología, la salud. En DERECHO, para saber desenvolverte en la vida real, y las letras, con HISTORIA DEL ARTE, para conocer nuestro pasado y nuestro patrimonio cultural y así poderlo disfrutar mejor, y más en nuestra querida Salamanca, tan enriquecida de cultura. Como podéis comprobar tienen poco en común las tres, pero la ilusión que he dedicado a cada una de ellas ha sido muy parecida.

¿Qué crees que ha aportado esta universidad en tu carrera profesional?
Mucho, todo. Gracias a ella me he desenvuelto en la vida con más soltura. Mi profesión de farmacéutico es apasionante, tienes contacto con los pacientes, que te piden consejos sobre la salud, amigos con los que compartir momentos culturales, aprender de los que saben y poder aplicarlo después.

¿Tienes pensado realizar más estudios en la USAL?
Buena pregunta. Carpe Diem, vive el momento, piensa que hoy es el ayer de mañana, y mañana no sabemos qué pasará, pero bueno, no pondremos límites. Hay que tratar de buscar lo positivo de cada momento, y disfrutarlo, lo demás ya vendrá.

¿Qué ha significado la Universidad de Salamanca para ti y tu familia?
Nuestra vinculación familiar con la Universidad de Salamanca es total. Somos matrimonio y dos hijos, y a día de hoy los cuatro somos farmacéuticos, -una gozada-. Mi esposa cursó estudios de Psicología en Salamanca a la vez que mi hija hacía Farmacia y yo Derecho, y después se unió nuestro hijo también, para coincidir los cuatro estudiando cada uno su carrera. Os aseguro que son momentos apasionantes.

Pero no queda ahí, pues los dos jóvenes se encuentran en estos momentos terminando su segunda carrera. Una vez que entras en la dinámica cuesta menos trabajo, pero el esfuerzo es inmenso, puesto que hay que compaginar estudios, trabajo y diversión, y quienes me conocen saben que la diversión es una de mis debilidades.

Hazte de Alumni Ventajas de Alumni