Conocemos a Pablo Gilart, ganador del Premio Torres Quevedo 2018.

¿Por qué elegiste estudiar Ingeniería Industrial?
Desde una temprana edad sabía que quería estudiar una carrera de ámbito técnico. Siempre me ha inquietado saber como funciona la tecnología que nos rodea, por lo que la ingeniería industrial encajaba perfectamente con las principales áreas de diseño y conocimiento de la misma.

Comencé estudiando ingeniería mecánica y posteriormente realicé un máster en ingeniería industrial que comprende el resto de áreas principales de la industria, como son la electricidad, la electrónica, la automática, y el textil.

¿Por qué decidiste estudiar en la Universidad de Salamanca?
Soy de Béjar, por lo que quedarme a estudiar la carrera en mi ciudad natal y poder contar con el apoyo de mi familia fue un factor esencial en mi decisión. Además, Béjar contó en su día con una potente industria textil, hecho que repercute en la universidad al contar con recursos y conocimientos que van más allá de la industria de este tipo.

¿Qué destacarías de tu experiencia en la USAL?
La Universidad de Salamanca me ha ayudado a adquirir unos conocimiento tecnológicos muy válidos para el desarrollo actual de la industria. Durante mi etapa en la universidad he podido obtener unas habilidades profesionales y personales que me han enriquecido como persona.

Además, lo anterior me ha permitido ganar el premio que concede el Colegio de Graduados en la Rama Industrial (COGITI) por el Trabajo de Fin  de Grado, junto con el premio nacional Torres Quevedo – Maquinaría Nuevas Ideas, los cuales avalan otros aspectos que espero repercutan en mi futuro profesional.

¿Qué crees que te ha aportado esta universidad en tu carrera profesional?
Seguramente capacidad de trabajo, y los conocimientos necesarios para la profesión de ingeniero industrial. Por otro lado, la Universidad de Salamanca es bien conocida a nivel nacional e internacional por lo que siempre resultará un plus.

¿Qué ha significado para ti recibir el Premio Torres Quevedo 2018?
Sobretodo el reconocimiento a una idea y mi capacidad creativa. No existen muchos premios que se otorguen a nivel nacional en ingeniería, y el hecho que mi idea resulte más atractiva que proyectos presentados por facultades de ingeniería de distintas ramas (no solo de industriales) de toda España es de gran importancia para mí.

¿Cómo valoras la iniciativa de otorgar este tipo de premios?
Ante todo creo que se fomenta la creatividad y la innovación, cualidades no muchas veces reconocidas a nivel académico. Además, es una forma fantástica de destacar trabajos e ideas que pueden resultar interesantes para empresas privadas o centros de investigación, llevando a cabo con ello una labor divulgativa notable.

fotoreducida

¿En que consiste tu proyecto Motor Híbrido Compacto en Configuración Axial con Sistema de Desconexión de Cilindros?
La idea presentada para el Premio Torres Quevedo se basó en el Trabajo de Fin de Grado que realicé. En el desarrolle el diseño y modelado de un diseño propio de un motor híbrido, lo cual significa que el motor esta formado por una parte de propulsión eléctrica y un motor térmico de combustión interna, que en este caso era de gasolina según el ciclo Otto.

La principal diferencia del conjunto desarrollado es la disposición de los cilindros del motor de combustión interna, de tal forma que estos se colocan en disposición axial respecto al eje de salida. Dicho de otra forma, los cilindros se colocan en “revólver´´ siguiendo una secuencia y colocación circular, a diferencia de otras disposiciones habituales como son cilindros en línea, en V, W, boxer, y radiales (en estrella). El hecho de conseguir esta colocación supone un espacio interior aprovechable para la colocación de un sistema de propulsión eléctrico, que puede funcionar como motor o como generador eléctrico.

La forma de la unión de estas dos partes mencionadas da lugar a un conjunto notablemente compacto, ligero, y con menores piezas estructurales en comparación con motores híbridos comerciales de semejantes características.

Por otro lado, se incluyó un sistema de desconexión de cilindros del motor de combustión interna, de tal forma que mediante un mecanismo biela-manivela en tres de los seis cilindros, se permite la anulación de la distribución y renovación de carga (alimentación de mezcla de combustible y aire, y salida de los gases generados por la combustión), mediante el desplazamiento radial de las levas de admisión y escape. Esto último impide el desplazamiento de la válvulas, con lo que estas permanecen cerradas.

Teniendo en cuenta los tres sistemas principales, como son el motor de combustión interna, la máquina eléctrica, y el sistema de desconexión de cilindros, se consigue un sistema con gran flexibilidad, pudiendo funcionar bajo ocho modos distintos que combinan estos sistemas para obtener un conjunto que se adapta a distintos requerimientos de uso, como puede ser la búsqueda de bajo consumo, y por lo tanto de bajas emisiones, en un extremo, así como un funcionamiento a plena carga en el otro.

Del diseño también destacan otras ventajas notorias, como puede ser una mayor seguridad en funcionamiento al disponer de dos sistemas de propulsión, la ausencia de piezas móviles flexibles (cadenas y correas), un gran par motor (1.557,5 Nm en el motor térmico y 400 Nm en el eléctrico) y potencia (220 CV en el motor térmico + 68 CV en el eléctrico), una refrigeración líquida compartida para ambos sistemas, así como un equilibrado longitudinal perfecto que lo hace muy viable para máquinas, equipos, y vehículos que se encuentren en movimiento.

En cuento a las aplicaciones, se comprende desde vehículos, maquinaría industrial, maquinaría pesada, e incluso aeronaves de pequeño tamaño, tipo avioneta, ya que la baja área frontal, y forma cilíndrica se adaptar perfectamente al fuselaje del aparato.

¡Muchas gracias Pablo!