Como sabemos el obligado parón ocasionado por la pandemia de la Covid-19 ha servido para darle un respiro medioambiental a la Tierra y recordarnos que los océanos absorben una gran cantidad de emisiones de CO2 causadas por el hombre, de ahí el origen de la acidificación oceánica reconocida por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático como una importante amenaza.

El científico de la Universidad de Salamanca Andrés Rigual es el investigador principal del proyecto Southerm Ocean Nanoplankton Respose to CO2 (SONaR-CO2) junto con la colaboración de José-Abel Flores y Francisco Javier Sierro, ambos miembros del grupo investigador de la USAL. En dicho proyecto estudian y analizan los resultados obtenidos por la acidificación del Océano Austral y prevén que podrá acontecer en otras regiones además de otros cambios ambientales a los que va a dar lugar.

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